¿Por qué elegir IB ?

¡Muy buenos días a todos!

Espero que todos estén bien, con muchas ganas de volver a la actividad y curiosos por saber que nos espera en este ciclo lectivo 2014. En comparación al último debería ser un año un poquito más tranquilo, probablemente sin visita de balance, sin visita del ministerio de Alemania o del embajador o del Señor Lauer del Bundesverwaltungsamt. Pero nunca se sabe, vamos a ver quien se anuncia…

Como la mayoría yo también – a pesar de los dos capacitaciones que hice – estuve de vacaciones y fui testigo como un guía, que nos explicaba la naturaleza de un parque nacional, habló el inglés y el español casi al mismo tiempo y porque a mí me gustaría promover un poco más el Alemán y porque entre nosotros hay por lo menos algunos que todavía no hablan tan bien el español voy a tomar a ese guía como ejemplo y traducir lo más importante.

A mí me gustaría darles a todos no solamente la bienvenida a este ciclo lectivo; todos juntos deberíamos celebrar el éxito del colegio Alemán Instituto Ballester. Como la mayoría sabe tenemos una nueva ley para los colegios alemanes en el extranjero y según esa ley no es seguro que nos van a subsidiar desde Alemania tal como en los últimos años. Alemania ahora mide el éxito de un colegio según la cantidad de exámenes internacionales aprobados y deben ser por lo menos 12 en promedio en los últimos tres años. En el 2011 tuvimos 7, en el año 2012  9 y en el año 2013 tuvimos la increíble cantidad de 25 exámenes internacionales GIB! Y gracias a este éxito cumplimos con la nueva ley y Alemania nos va a subsidiar y apoyar como en los últimos años.

Gracias a toda la comunidad escolar; yo sé que este éxito se basa en el trabajo no sólo del profesorado sino también gracias a la administración, mantenimiento, seguridad y la Comisión Directiva que nos ha apoyado en este proceso!
Me contaron que el inicio de este camino no fue fácil; convencer a los alumnos, a los padres y algunas veces también a los profesores que el bachillerato internacional no solo otorga una incomparable oportunidad de estudiar en varias universidades en el extranjero y en Alemania sino también asegura la sobrevivencia del Instituto Ballester como colegio Alemán de excelencia, a veces parecía como el  trabajo de Sísifo. Creo que ustedes conocen la leyenda de ese hombre que tuvo que hacer rodar una piedra hasta la cima de una montaña, y cuando llegaba, la piedra volvía a rodar hacia abajo  y el Sr. Sísifo tenía que empezar de nuevo. Sea porque en nuestro caso había dos personas que agarraban esa piedra gigante para que no se moviese del pico del cerro; sea por el apoyo de muchas personas en todos los departamentos, sea por los alumnos que al final entendieron que vale la pena de trabajar duro para ese éxito. Sin embargo quisiera nombrar a esas dos personas aunque sé que toda la comunidad les ayudaba: Gracias a los coordinadores del bachillerato internacional Laura Amoros y Bernd Gockel: Ese éxito es sobre todo vuestro éxito!

 

Me alegro de que hoy nos reunamos para empezar este ciclo lectivo en el Instituto Ballester acá en la sede Villa Adelina, juntos como comunidad, y quiero señalar los siguientes  puntos esenciales:

  • el trabajo para lograr el éxito de nuestros alumnas y alumnos en todos los niveles
  • nunca trabajar solos sino siempre en equipo y con la ayuda del otro
  • respetar las habilidades y posibilidades individuales de los alumnos
  • comunicar y respetar los deseos y opiniones de las familias
  • disfrutar el clima laboral que nos otorga la Comisión Directiva de este colegio, que es único en Buenos Aires, quizá único en el mundo en el marco de los colegios extranjeros de Alemania.

En este momento no es necesario destacar que seguramente hay más objetivos y metas que tienen un gran valor para nosotros, pero hoy me gustaría enfocar estos puntos esenciales en una o dos preguntas:

  • ¿Qué significa el éxito para cada uno individualmente? ¿Cómo hay que tratar a cada alumno para que este alumno note, experimente y perciba su propio éxito?
  • ¿Qué significa equidad hoy en un mundo en que todas las informaciones están disponibles en casi todos los lugares del mundo? (Les recuerdo que en otros tiempos había una concentración del conocimiento en los monasterios, después en las casas reales y luego en las universidades.)

Durante las vacaciones leí una entrevista con Andreas Schleicher y estoy seguro que algunos de ustedes lo conocen. Andreas Schleicher no es sólo el subdirector de Educación de la OCDE y director del informe de referencia internacional PISA que evalúa el nivel de los alumnos de 15 años.  Además es referente intelectual, en el que constantemente se apoya el ministro de Educación de España, José Ignacio Wert, y su reforma educativa en España.
Y ese Sr. Schleicher dice: ¡Equidad no es tratar a cada alumno y a cada alumna de la misma forma!
Si volvemos a esas dos preguntas ¿Qué significa el éxito para cada uno individualmente? y ¿Qué significa equidad? Andreas Schleicher diría:

  • los alumnos no se aburren porque sienten que lo que aprenden en la escuela lo pueden aplicar en su vida actual y futura.

¿Pero cómo podemos saberlo? ¿De dónde sabemos que nuestra clase  es interesante, de dónde sabemos que nuestros alumnos no se aburren y están motivados para trabajar más – en la casa o en el colegio – para su propio éxito? Hay un camino muy, muy fácil, una herramienta que indica si la clase fue interesante o no: ¡La próxima vez cuenten la cantidad de preguntas de los chicos durante la clase! ¡Y si ningún niño hace una pregunta durante su clase esa clase fue muy mala! ¡Si ningún alumno ha cuestionado algo, ya sea a Ud. o a sus compañeros la clase fue muy mala! Al revés: Si le hicieron veinte preguntas durante una clase de varios alumnos eso podría ser un indicio de la calidad de su clase.

Muchos alumnos todavía tienen la mentalidad de: “Aprendo para trabajar en un empleo”. Y nosotros también normalmente creemos esto. Sin embargo, un colegio de excelencia quiere más. Según Schleicher debe ser: “Aprendo para crear un empleo. Formo parte de la futura economía, no me limito a rellenar un hueco ya existente”.

Y nosotros tenemos un ejemplo muy bueno: Hace diez años – el 4 de febrero de 2004 –  fue fundado Facebook por Marc Zuckerberg. Colapsó los servidores de su universidad y antes de que fuera clausurado y estuvo a punto de costarle la expulsión a Zuckerberg, éste abandonó la carrera de Informática para dedicarse de tiempo completo a Facebook.  Hoy – después de 10 años – su empresa tiene 1.200 millones de clientes y Marc Zuckerberg tiene 28.000 millones en su cuenta bancaria (¡no Pesos – Dólares!). Eso no es importante; lo importante es que las redes sociales cambiaron nuestra vida! Y nosotros nos decidimos cada dia de nuevo como lo usamos esto y que escribimos a nuestros amigos, familias, novios y novias...

Pero seguimos a Schleicher; él dice: “La economía ya no paga a las personas por lo que saben (para eso está Google, quizá Facebook etc.). Paga por lo que son capaces de hacer con esos conocimientos”.

¿Y qué significa eso para nosotros? ¿Qué sacamos nosotros como profes de esa sabiduría?
Porque una cosa está bien clara – eso dicen todas las evaluaciones de los colegios – nuestro rol es el más importante en el aula. Si hay de todo – beamer, computadora, libros, pizarra, químicos, instrumentos – pero el profe no sabe motivar a los alumnos a preguntar, a solucionar problemas, a buscar informaciones…. todos los requisitos no sirven. Si un profe insiste en memorizar y repetir y no deja a sus alumnos solucionar problemas y desarrollar las herramientas que necesiten para esa solución debe hacer una capacitación o tiene que trabajar más en equipo con sus colegas.

¿Y qué significa tratar a los alumnos como individuos? ¿No está en contra de la equidad? – Todo lo contrario: Si cada alumno desarrolla sus habilidades constantemente, si puede revertir sus decisiones en cada momento, si tenemos una educación que siempre es abierta – como dice Schleicher – que siempre da oportunidades a los alumnos para asumir responsabilidad ahora y en su futuro. Eso es el alumno autónomo que queremos lograr y eso está escrito en nuestro programa escolar.

Al final déjenme destacar una cosa más: la nueva ley para los colegios en el extranjero gratifica a los colegios con un rendimiento alto; si nosotros logramos aumentar la cantidad de los exámenes GIB (junto con los alumnos, claro), no solo ganamos más excelencia, más reconocimiento. Simplemente ganamos más dinero y eso es lo que también necesitamos para  nuestro esfuerzo de mejorar siempre el rendimiento del colegio Alemán Instituto Ballester.

¡Les deseo fuerza, coraje y suerte para el año lectivo 2014 y nunca olviden que nosotros trabajamos con lo más valioso que tenemos en nuestro mundo: con nuestros niños!
Muchas Gracias!

Andreas Grüderich
Director General

 

 

 

 

 

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